Los accidentes aéreos, aunque poco frecuentes, siguen siendo una de las tragedias más impactantes que pueden ocurrir. Sin embargo, en las últimas décadas, la tasa de mortalidad en estos eventos ha disminuido gracias a los avances en la tecnología de aviación y la mejora en los protocolos de seguridad.
En los últimos 80 años de viajes comerciales, ha habido solo otros 17 accidentes en los que aviones transportando a 80 ocupantes o más dejaron uno o dos únicos sobrevivientes, de acuerdo con datos recopilados por la Flight Safety Foundation, una organización internacional sin fines de lucro que brinda orientación sobre seguridad.
Pero, ¿esto cómo sucede? ¿quiénes milagrosamente pueden sobrevivir? ¿quiénes no?
De acuerdo con analistas, hay muchas razones por las que alguien puede sobrevivir en lo que parece ser una situación totalmente imposible de sobrevivir. Dependiendo de cómo aterrice el avión y donde va sentado el pasajero tiene un impacto.
Si lleva el cinturón de seguridad apretado, limitará la cantidad de sacudida que sufrirá el cuerpo. También depende de si el pasajero es capaz de adoptar una posición de apoyo.
Por ejemplo, hasta 29 personas sobrevivieron al accidente de un vuelo de Azerbaijan Airlines, que mató a 38 personas en el oeste de Kazajistán. Todos los pasajeros sobrevivientes estaban sentados en la parte trasera del avión.

Los pasajeros que van adelante cuando el avión se estrella de nariz son los más afectados por el impacto, pero también entran en juego otros factores.
Los investigadores que evalúan la capacidad de supervivencia de un accidente aéreo se centran en cinco factores: integridad de la aeronave, eficacia de los dispositivos de seguridad, fuerzas G experimentadas por los pasajeros y tripulación, el entorno dentro de la aeronave y factores posteriores al accidente, como el fuego y el humo.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) considera que se puede “sobrevivir” a un accidente si las fuerzas transmitidas a los ocupantes no exceden los límites de la tolerancia humana y la estructura de la aeronave que rodea a los ocupantes permanece en gran medida intacta. Se considera que no se puede sobrevivir a un accidente cuando las fuerzas G son tan grandes que el cuerpo no puede soportar el castigo.
Las fuerzas G son las fuerzas gravitacionales que mantienen a los humanos anclados en la tierra. En la vida diaria, los seres humanos estamos sometidos a 1G. Una montaña rusa o un auto eléctrico que acelera rápidamente pueden generar dos o tres veces esa fuerza.
En general un ser humano perderá el conocimiento a 4 o 5 Gs, aunque ha sobrevivido a fuerzas mayores, dice Lonnie G, Petersen, profesor de aeronáutica y astronáutica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). El efecto depende del número de Gs y de la dirección y duración de la fuerza.
Si un avión no registra más de 9 Gs en movimiento hacia adelante, los ocupantes tienen una posibilidad razonable de escapar de lesiones graves, de acuerdo con Thomas Zeidlik y Nicholas Wilson, profesores de la Universidad de Dakota del Norte.


